Maestro constructivista

COMO SER UN MAESTRO CONSTRUCTIVISTA Y NO MORIR EN EL INTENTO

Samuel Avilés Domínguez***

 

***Asesor académico del Centro de Maestros Naucalpan 2

Profesor frente a grupo de educación primaria.

E-formador de cursos en línea de Redescolar

 

SER MAESTRO.

 

Ser maestro; -a diferencia de lo que socialmente se piensa- . es un ser humano dotado de capacidades, limitaciones, angustias, anhelos, ideales; también implica ser un trabajador, con obligaciones, deberes y derechos. Una de sus obligaciones como derecho es la superación permanente para que cada día mejore su trabajo cotidiano en la docencia.

 

Se debe asumir socialmente que el ser maestro ya no puede ser solamente un apóstol de la educación, como antaño se le pedía; tampoco un trabajador que su actividad se resume a dictar apuntes, cuestionarios, calificar trabajos y tareas (y en el último de los casos a cuidar niños), pasando desde revisar el aseo del salón y el de los alumnos, cuidar el buen comportamiento de ellos, ser el arbitro de sus disputas o el del papel más nefasto: ser un policía o un capataz de niños.

 

No, la tarea del maestro no se limita a las actividades antes enlistadas, ni es una tarea sencilla. El ser maestro requiere que el docente posea un bagaje cultural amplísimo, y conocimientos técnicos-científicos; en otras palabras: didácticos, pedagógicos, psicológicos, epistemológicos, sociológicos, etc. que le posibiliten estar en condiciones de enfrentar de manera creativa los múltiples problemas que diariamente se le presentan en su labor cotidiana.

Ser maestro, implica que el docente asuma un compromiso consigo mismo y  con la sociedad. Que tenga amor a su trabajo y no necesariamente solo amor a los educandos. Socialmente se debe reconocer la importancia del trabajo del profesor, la trascendencia que tiene para la sociedad en su conjunto y para la vida de muchas personas que han tenido en su vida de estudiantes la fortuna de haberse encontrado con un maestro que les dejó una herencia cultural invaluable.

 

¿Por qué muchos profesores manifiestan un gran entusiasmo por la profesión cuando son recién egresados de la normal y que con el paso del tiempo dicho entusiasmo disminuye? ¿Por qué el docente pronto se vuelve rutinario en su quehacer cotidiano? ¿.Por qué muchos de ellos se vuelven apáticos, intransigentes con sus alumnos y hasta con los mismos colegas? ¿Por qué muchos afirman que la causa de todos los males educativos es el propio sistema y que no se puede hacer nada por mejorar el trabajo pedagógico? ¿Por qué tantos de ellos ofrecen una resistencia a los nuevos cambios propuestos por las autoridades educativas’?

Considero que las respuestas a éstas y más preguntas no pueden ser contestadas en este pequeño espacio pero si intentare ofrecer una visión general del por qué de las actitudes que presentan los maestros frente a una propuesta innovadora.

 

En primer lugar, los profesores recibieron una formación inicial en !a normal acrítica, irreflexiva, carentes de instrumentos intelectuales que le permitieran revalorar y reflexionar su propia practica. En segundo, a la práctica rutinaria a la que se ven sometidos debido a las exigencias administrativas absorbentes, prácticas de dirección controladoras. autoritarias verticales, les va conformando una actitud apática, de resistencia y/o simuladora.

 

En este contexto, es muy difícil la construcción de espacios para la reflexión colectiva. Pronto se encuentra solitario frente a un cúmulo de problemas que tiene que resolver sin que tenga la oportunidad de compartir, de manera sistemática y reflexiva con sus iguales, para que juntos encuentren alternativas de solución viables y pertinentes.

 

Cuando el docente intenta realizar cambios en su práctica pronto se desilusiona y abandona todo intento innovador; debido, a que por un lado se ve sometido a la incomprensión de los directivos y el de sus propios compañeros; por el otro, al no observar avances sustanciales y prontos en la incipiente práctica innovadora. El no poder explicarse teóricamente el por qué de su “fracaso”, decide adaptarse a la normatividad institucional para ya no conflictuarse y angustiarse y “no meterse en problemas” como dicen.

 

Todo esto ha promovido que se vaya construyendo un ambiente en cada una de las escuelas que no favorecen intercambios académicos entre los docentes de una misma escuela ni entre docentes de diferentes escuelas.

 

Este comportamiento de abandono del perfeccionamiento de la práctica se debe, en un principio, a que los docentes no poseen un sustento teórico que les permita reconceptualizar su práctica. Si preguntáramos a un maestro de grupo  el cómo enseñaría un determinado contenido curricular, con toda seguridad nos explicaría paso a paso la forma en que lo haría y si después le preguntamos en qué se basa para afirmar que de esa forma el alumno aprende el contenido enseñado, encontraremos que no lo puede explicar fácilmente desde un paradigma científico, sino más bien lo hace desde un referente empírico o intuitivo, “como el lo aprendió” en su tiempo de estudiante.

 

Por lo anterior se observa que la práctica docente, es una práctica mayoritariamente basada en referentes empíricos, esto provoca que cuando el profesor intenta innovar su práctica lo hace desde lo que le dice la experiencia y si hay buenos y rápidos resultados visibles sigue usando la técnica o los procedimientos empleados o el método. Pero si no da los resultados esperados, la técnica, los procedimientos y/o el método es abandonado. E inicia una permanente búsqueda de métodos y técnicas “nuevos” cuya intención es facilitar el trabajo de enseñanza y no el perfeccionar la práctica.

 

Regularmente el maestro se preocupa más sobre el cómo enseñar que sobre el cómo aprenden los alumnos, por lo que el intento innovador se asume desde una perspectiva pragmática, reduccionista e inmediatista. Por lo que encontramos que la mayoría de los profesores carecen de una herramienta teórica que les permita perfeccionar su práctica de manera permanente y creativa. También se manifiesta una carencia de un ideal pedagógico propio, lo que le impide darle un sentido humano y social a su profesión.

 

Como se puede apreciar, ser maestro no es una tarea sencilla -al contrario de lo que se opina socialmente- es una tarea bastante complicada y necesariamente que se requiere de un compromiso social muy fuerte de quien decide ser maestro, de una preparación técnico-científica  a la par  de una formación reflexiva-participativa.

 

 

NECESIDAD DE UNA RECONCEPTUALIZACION.

 

Innovar la práctica docente, necesariamente nos debe llevar a reconceptualizar muchas de las ideas que se tienen  interiorizadas y que  de tanto manejarlas se nos hacen tan comunes que pensamos que no requieren de una  revisión crítica  a la luz de las nuevas teorías.

Innovar, no necesariamente significa cambiar la metodología o las técnicas, significa transformar el conjunto o trama de relaciones que se dan al interior de la clase. Durante el proceso de enseñanza y de aprendizaje se viven infinidad de todo tipo de relaciones: alumno-alumno, alumno-profesor, alumno-contenido, maestro-contenido, alumnos, docentes y el medio físico (salón de clases).

 

Reconocer las relaciones que se dan durante el proceso de enseñanza y de aprendizaje no es sencillo, si no se tiene cierta actitud de observación permanente, de indagatoria sobre los fenómenos que se suscitan, de valor para aceptar lo que uno hace durante el proceso. Se puede empezar con hacer un ejercicio de revisión de manera individual, preguntarse uno mismo: ¿mi relación con los alumnos es autoritaria, vertical, impositiva directiva, democrática,  autónoma, etc.?, ¿Las relaciones entre mis alumnos son de competencia, de cooperación, egoístas, solidarias, etc.? ¿Me relaciono con los  contenidos de manera pasiva, crítica, reflexiva, creativa, etc.? ¿Mis alumnos se relacionan con los contenidos de manera creativa, reflexiva, pasiva, memorística, activa, etc.? Ya reconocidas las formas y tipos de relación que se establece en la clase, la reflexión nos debe conducir a una conclusión: ¿qué tipo de relaciones debo promover en mi clase que favorezcan aprendizajes valiosos, formativos, significativos y no solamente memorísticos en mis alumnos?. La respuesta que demos a esta interrogante estará en concordancia con el concepto que manejemos de: aprender, enseñar,  ser alumno, ser maestro.

 

Puedo afirmar que todos los maestros estarán de acuerdo en querer formar alumnos críticos, reflexivos, creativos, etc. Pero en la practica se ven imposibilitados de realizarlo, debido a la visión reduccionista  e inmediatista de la que ya hablé en párrafos anteriores. Esta visión es producto de que en la práctica se asume al alumno como un sujeto pasivo, al maestro como un sujeto omnisapiente, omnipotente; a los contenidos como conocimiento acabado y único y que tanto el docente como el contenido tiene el don de la verdad absoluta. Enseñar se considera  simplemente como una transmisión de información o “conocimiento” ., Aprender como un cambio de conducta visible y cuantificable.

 

Estos conceptos nos llevan a determinar el papel que juega del proceso de enseñanza y aprendizaje, el maestro, el alumno y los contenidos.  Así, al alumno le corresponde el rol de ser el receptor, al maestro de dirigir todo la actividad, los contenidos es el de ser memorizados y repetidos tantas veces sea repetido. En la practica estos conceptos se plasman en tipo vertical, impositivas, autoritarias, directivas cien por ciento, de competencia de egoísmo, acríticas, irreflexivas, carentes de creatividad por parte de los sujetos (alumnos y maestro).

 

Considero que si queremos innovar nuestra practica en el sentido de transformar las relaciones, es pertinente y obligado a ser una reconceptualización teórica de estos componentes: aprender, enseñar, maestro, alumno y  contenido. A continuación hago la descripción somera de dichos términos:

 

Aprendizaje

¨      El aprendizaje es un proceso constructivo, entendido por tal, aquel proceso en el que adquieren nuevos conocimientos mediante la interacción de las estructuras presentes en el individuo  con la nueva información que le llega; de forma que los nuevos datos, en cuanto que se articulan con la información preexistente, adquiere un sentido y un significado para el sujeto que aprende.

¨      El aprendizaje es un proceso continuo en el cual se van construyendo significados mediante una constante interacción con el medio o la realidad. El núcleo básico del aprendizaje escolar se sitúa en el intercambio de información entre los individuos que conviven en el aula y en la construcción colectiva de los significados, de manera que es en la relación del alumno con el profesor o con sus compañeros donde se genera el aprendizaje.

¨      El aprendizaje escolar no consiste en una recepción pasiva del conocimiento, sino más bien, en un proceso activo de elaboración; los errores de comprensión provocados por las asimilaciones incompletas o incorrectas del contenido son peldaños necesarios y a menudo útiles de este proceso activo de elaboración.

 

Enseñanza

¨      La enseñanza la realiza el profesor, este debe adecuar su método didáctico a cómo aprende el alumno, en la planificación de las actividades de enseñanza, debe de tener en cuenta cómo aprende el alumno. La organización y secuenciación de actividades debe de responder a un modelo no lineal, sino interactivo en correspondencia con las características del proceso de construcción del conocimiento; es decir, la planeación y la organización de  la clase, debe de promover diversas y múltiples interacciones en el aula: entre los alumnos y el maestro, entre los alumnos con alumnos, entre los alumnos y el contenido; en este sentido es particularmente  importante utilizar métodos cooperativos y actividades diversificadas.

 

Maestro

¨      El maestro es un sujeto que promueve un clima de confianza que permite construir una verdadera comunidad de aprendizaje en la clase; debe desplegar los atributos personales que lo conviertan en verdadero modelo y eje de socialización: mostrar un ánimo alegre, una actitud amistosa, madurez emocional, sinceridad e interés por sus alumnos como personas y como estudiantes. El docente debe de mostrar preocupación y afecto por los alumnos, estar atento a sus necesidades y a sus estados de ánimo, y trabajar con ellos para que, a su vez, muestren estas mismas características en su relación con sus compañeros.

¨      La conducta del profesor hacia el alumno será determinante para el autoconcepto del niño, ya que los sentimientos que un alumno tiene hacia sí mismo dependen en gran medida de los comportamientos que percibe que el profesor mantiene hacia él. Una actitud continuada y consistente de alta expectativa sobre el éxito de un alumno puede potenciar su confianza en sí mismo, reducir la ansiedad ante el fracaso y facilitar resultados académicos positivos. Por el contrario, una actitud de desconfianza sobre las capacidades del alumno o de sorpresa ante su éxito, fomenta su inseguridad y reduce las posibilidades de que se enfrente a los problemas, creando un sentimiento de incapacidad en el alumno.

 

Alumno

¨      El alumno es un sujeto activo,  es un ser humano con emociones, es un ser social. Por todo lo anterior, los alumnos son entidades que interactúan, preguntan, explican, indagan, etc. Para aprovechar todas sus potencialidades es importante promover las relaciones entre iguales, ya que estas se caracterizan por la simetría, por estar basadas en la igualdad, la cooperación y reciprocidad entre sujetos que tienen destrezas similares. La importante influencia que los iguales ejercen sobre el desarrollo del niño se realiza a través de mecanismos similares a los utilizados por los adultos: reforzamiento, modelado y enseñanza directa. el hecho de que aumenten las oportunidades de interactuar con otros niños, unido a los progresos cognitivos, obliga a los niños a dejar de considerar a los otros como entidades físicas para verlos como sujetos psicológicos y a ser mas conscientes de que tienen ideas y puntos de vista diferentes al propio. Ello los insta, como consecuencia a hacer usos de estrategias de comunicación e interacción más refinadas y eficaces.

 

 

REQUERIMIENTOS MINIMOS PARA UNA INNOVACION DIDACTICA.

 

Innovar la práctica, implica cambiar el estatus de las relaciones áulicas que se dan al interior de la clase entre los actores de la misma; De ahí que es necesario reflexionar sobré que tipo de relaciones habrá ejercitarse para lograr algún cambio.

 

¿Hacia que tipo de relación debe estar encaminado nuestro esfuerzo? Si aceptamos que el alumno es un sujeto activo que el maestro es el sujeto activo que facilita  el aprendizaje, entonces es necesario organizar la clase de tal manera que tanto el alumno y el profesor puedan desarrollar su actividad en un ambiente propicio. Para empezar, es fundamental cambiar la estructura y organización de la clase.

 

Se sugiere se organice al grupo en pequeños equipos de trabajo, para tal efecto existe infinidad y variedad de técnicas que facilitan la integración de los equipos. Un equipo se forma que cuando sus integrantes tienen y sienten el deseo de alcanzar metas comunes y que por tal motivo despliegan una actividad comprometida, orientada y solidaria para que alcance la meta propuesta. Hago esta observación para que no se piense que con el simple hecho de reunir a los alumnos en corrillos, se da una interacción efectiva. Se tiene que considerar otros factores para afirmar que realmente forman equipo.

 

En este sentido es necesario que el profesor esté al pendiente del proceso que sé de al interior de cada subgrupo para que corrija las posibles desviaciones en el momento oportuno. Discutir y reflexionar con todo el grupo sobre situaciones que impidan el trabajo colectivo es muy saludable, ya que posibilita la construcción de un ambiente democrático en el salón de clases y una actitud participativa por parte del alumno, lo que conlleva a que éste tome conciencia de un comportamiento social e individual frente a situaciones de trabajo académico o de interés grupal.

 

La interacción se da en la medida que se establecen relaciones entre los sujetos para que realmente pueda suceder este tipo de comunicación es pertinente que exista un ambiente de libertad de expresión, que de confianza al alumno para comunicarse de manera natural y espontánea con sus compañeros y con el maestro. Aquí el docente deberá mostrar una actitud de tolerancia y respeto hacia el alumno, al no menospreciar o invalidar o descalificar lo que él diga. En este  momento el docente se convierte en un compañero más, alguien que sólo sugiere, opina, pero ya no aquél que dice la ultima palabra. En otras palabras, cambiar de maestro dictador ( el que dicta la clase, el que dice la ultima palabra, el que dispone cómo hacer las cosas etc.) dentro de una relación vertical, impositiva y hasta autoritaria en muchos casos, al de un maestro facilitador del diálogo, promotor de la interacción, de la reflexión, propiciador de aprendizajes; es decir, promover la construcción de una relación horizontal, democrática, igualitaria, participativa.

 

Como se ve en el párrafo anterior, el papel del docente también cambia, al cambiar a la intencionalidad de la actividad. De un sujeto dador de conocimiento, mejor dicho de transmisor  de información.  Asume el papel  de organizar la actividad de tal manera que sea el propio, alumno quien lo realice echando mano de todos los recursos técnicos e inteligentes que posee.

 

El maestro, funge como observador del proceso, evaluador del mismo, la intervención pedagógica ocurre cuando su criterio se lo determina, de acuerdo a las dificultades que el grupo presenta, para que la ayuda sea en el sentido de posibilitar la construcción de conocimiento por el propio alumno o que sea este quien lo descubra.

 

Esta relación, el papel del alumno también se transforma. De un sujeto pasivo se convierte  en un sujeto activo y propositivo. El alumno interviene en la organización de las clases, propone actividades a realizar se compromete con el trabajo reflexiona sobre lo que se hace es quien plantea preguntas  relevantes sobre el tema de estudio, etc.

 

Cuando los sujetos interactúan  con su realidad de manera reflexiva, la información, los saberes y el conocimiento acumulado socialmente a través de la historia de la humanidad, resultan de gran utilidad para interpretarla. Aquí cabe preguntar, ¿qué papel juegan los contenidos curriculares en una relación de enseñanza y aprendizaje interactiva?. Dentro de una enseñanza  “tradicional”, el contenido es visto  como “conocimiento”, que tenia que ser memorizado por el alumno. Dentro de una enseñanza conductual, los contenidos son vistos como el medio para que se modifique la conducta del alumno (aprendizaje).En una enseñanza constructivista, los contenidos desempeñar un diferente rol. Aquí se utilizan para que el estudiante interactúe con ellos, los cuestione, los modifique, le permitan explicarse la realidad; con esto, posibilitan que el alumno modifique sus esquemas intelectuales dentro de un proceso permanente de reflexión. Es esta dinámica, el conocimiento no es visto algo acabado y único, sino como un proceso permanente de construcción ya sea de manera individual y colectiva.

 

 

HACIA UNA ORGANIZACIÓN DIDACTICA CONSTRUCTIVISTA.

 

 

Selección del contenido y los propósitos. Dependiendo de la asignatura, es importante revisar el enfoque que se propone si no se conoce, ya que cada asignatura, presenta diferencias tanto en la presentación de los contenidos como en la complejidad de su tratamiento al mismo tiempo se revisa los propósitos de la misma para determinar cuáles son los que se pretenden al trabajar en determinado contenido. Ya revisado el enfoque y los propósitos y determinado el contenido a trabajar se inicia el diseño de la estrategia didáctica.

 

Diagnóstico. La primera actividad que hay que diseñar será aquélla o aquéllas que nos permiten reconocer los saberes previos del alumno acerca del tema o contenido elegido para su tratamiento didáctico. Identificar el conocimiento previo del o de los alumnos es de fundamental importancia para el diseño de las actividades subsecuentes. No podemos diseñar una secuencia de actividades didácticas sin conocer cuales son los  conocimientos previos de nuestros alumnos; es decir; es decir, saber de donde partir para que el alumno tenga avances substanciales y de la calidad en su aprendizaje. Si no, podemos cometer el error ya sea de diseñar una actividad muy difícil para el niño o demasiado fácil.

 

 Estas dos situaciones extremas no posibilitan la construcción de nuevos conocimientos por parte de los alumnos. ¿ Cuáles son las actividades más idóneas para conocer los conocimientos previos del alumno?. No existe un listado oficial, todo depende del tipo de contenido y propósitos de la asignatura. Aquí sugiero algunas en el entendido de que la experiencia nos pueda aportar más ideas.

 

  Si es de matemáticas por lo regular empleo el planteamiento de un problema; si es de español, se pude pedir que escriban un texto y ése mismo nos puede servir para reconocer varios aspectos temáticos  de la asignatura; si es de ciencias naturales, geografía, historia o civismo, se pueden utilizar desde un cuestionario cerrado, hasta un ensayo breve, pedirles que escriban sobre el tema, organizar una lluvias de ideas de manera grupal, mediante un diálogo directo con los alumnos, planteamiento de hipótesis ante un problema, mediante un debate acerca del tema, observando como hacen las tareas  solicitadas, etc.

 

Lo que interesa es que el instrumento o actividad que empleemos nos sirva para que el alumno se explaye sobre lo que conoce o pueda hacer en el caso de matemáticas y de español.  Esta actividad es lo que comúnmente  se le llama evaluación diagnostica, salvo la diferencia que esta no se hace solamente al inicio del curso escolar, sino también antes de empezar a trabajar algún contenido o tema.

 

Secuencia didáctica de actividades. Estas se diseñan a partir de lo que ya saben los alumnos acerca del contenido. ( Resultados de la evaluación diagnostica). Tienen  la finalidad de que el alumno amplíe sus sistemas de conocimiento las actividades deben ser variadas, variables y pertinentes para su realización. Se incluyen actividades individuales, colectivas y grupales se organizan de menor a mayor dificultad o complejidad se debe prever el material que se va a utilizar para tenerlo a mano. Cabe aclarar que esta secuencia de actividades puede durar desde una sesión hasta una semana o un mes, dependiendo de la extensión del tema o contenido, las dificultades que presenten los alumnos para alcanzar las metas y los propósitos, etc.

 

Actividades de evaluación. Estas se diseñan a partir de los propósitos establecidos, su finalidad es contar con elementos de juicio para fines de mejorar el proceso educativo, el parámetro que nos permite saber si hubo o no avances y/o aprendizajes son los saberes previos del alumno detectados al principio y la contrastación con la nueva información. Las actividades de evaluación pueden ser un examen, el producto final del desarrollo del un tema, un ensayo, una exposición, la construcción de un instrumento, un juego, etc. Cabe mencionar  que la  evaluación  es permanente, ya que se considera no sólo evaluar aprendizajes, sino también, los procesos, los materiales empleados, el diseño mismo de las actividades, el ambiente en el grupo, la organización y disposición para el trabajo del mismo, etc. Este tipo de evaluación permite la reformulación y posterior diseño de otras estrategias didácticas.  Lo ideal seria que la actividad de la evaluación no solo recayera la responsabilidad y exclusividad del docente, si no que se convirtiera en una co-evaluación, donde los alumnos también se responsabilicen junto con el maestro. En esta medida, la evaluación  es formativa y eminentemente educativa.

 

DIFICULTADES Y PROBLEMAS QUE SE VIVEN EN LA  PRACTICA.

 

La organización que planteo en este trabajo, es solo una sugerencia. Las etapas que se consideran en la planeación y su desarrollo están determinados por las circunstancias en que se lleve efecto. La motivación e interés que se puede generar en el grupo depende mucho del entusiasmo y disposición para llevarlo acabo por el profesor del grupo,  alma y motor del proceso. Siempre se debe estar con una actitud indagatoria para intentar explicarse las causas de los fracasos o los  éxitos, descubrir las dificultades y los problemas y estar en condiciones anímicas e inteligentes de enfrentarlos de la manera más adecuada.

 

¿Cómo enfrentar las dificultades y resolver los problemas? No existe una receta, ya que los problemas y las dificultades varían de situación a situación. Lo importante en no amilanarse  frente a estas, una alternativa que nos puede auxiliar o ayudar a estas circunstancias         es la de reflexionar permanentemente la práctica de manera autocrítica, reconocer nuestras fallos y nuestros aciertos; Revisar la práctica a la luz de la teoría. Confrontar teoría y práctica nos permitirá adecuar la teoría  a la práctica y mejorar esta ultima.

 

Resolver la problemática  también depende  de la capacidad creativa que desarrollemos, el compromiso que tengamos ante nuestros alumnos, trabajo y nuestra profesión. Este compromiso, necesariamente nos lleva a la permanente innovación pedagógica. Perfeccionar nuestra practica  diariamente implica la construcción de una metodología  didáctica propia.

 

Otra alternativa para ir venciendo las dificultades es la de promover la construcción de espacios colectivos de docentes para que se dé el intercambio académico, didáctico y de manera  conjunta surjan nuevas alternativas de solución acordes a la problemática  real que viven.

 

 

BIBLIOGRAFIA

 

 

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Academia Internacional de Educación. Oficina Internacional de Educación. (UNESCO)

Cuadernos. Biblioteca para la actualización del maestro. 1ª. Reimp. SEP. México. 2001.

 

 

GARCIA, Madruga. Aprendizaje por descubrimiento frente  a aprendizaje por recepción: la teoría del aprendizaje verbal significativo.

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GRILLES, Rodríguez Jesús Miguel et al. Los cuadernos de los alumnos.

Díada. Investigación y Enseñanza. 1ª. Ed. Madrid. 1996.

 

ECHEITA, Gerardo y Elena Martín.  Interacción social y aprendizaje.

En: Desarrollo psicológico y educación. III. Necesidades Educativas especiales y Aprendizaje escolar. Comps. Alvaro Marchesi, César Coll y Jesús Palacios. Psicología Alianza. 9ª Reimp. Madrid. 1996.

 

GARCIA, Madruga Juan A. Y Pilar lacasa.  Procesos cognitivos básicos. Años escolares.

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CUBERO, rosario y Ma. Carmen Moreno.  Relaciones Sociales: familia, escuela, compañeros. Años escolares.

En: Desarrollo Psicológico y Educación I. Psicología Evolutiva. Cmps. Jesús Palacios, Alvaro marchesi y César Coll. Alianza Psicología. 11ª. Reimp. Madrid. 1996.

 

 

PERKINS, David.  La escuela inteligente. Del adiestramiento de la memoria a la educación de la mente.

Biblioteca para la actualización del maestro. 1ª. Reimp. SEP-gedisa. México. 2001.

 

FULLAN, Michael y Andy Hargreaves. La escuela que queremos. Los objetivos por los que vale la pena luchar.

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TOMLINSON, Carol Ann. El aula diversificada.

Biblioteca para la actualización del maestro. 1ª. Ed. Sep-Octaedro. México. 2003

 

 

7 pensamientos en “Maestro constructivista

  1. HOLA CON MUCHO GUSTO DE SALUDARTE, ME ENCANTO PORQUE PUDE AUTO EVALUARME Y POR TAL MOTIVO ME ATREVO A SOLICITARTE SI TUVIERAS ESTRATEGIAS PRÁCTICAS PARA PONER EN PRÁCTICA EL CONSTRUCTIVISMO EN EL AULA, CON LA FINALIDAD DE MOTIVAR A MIS ALUMNADO DE PRIMARIA

    • Hola Ara
      te sugiero utilices el Método de proyectos, publicado en este mismo sitio. También puedes usar el Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) o el Estudio de Caso.
      Sin embargo, primero necesitas abandonar las prácticas verticales en el aula y orientar tus actividades de tal forma que provoquen en los niños la necesidad de realizarlas. Es decir, que tengan un sentido vital para ellos. Saludos.

  2. Bendiciones Samuel!!!
    En los ultimos dos años he estado inmerso en asuntos educativos, ciertamente tu apreciacion es acertada y denotas experiencia en el metodo de enseñanza constructivista.
    agardeceria me permitieras mantener comunicacion contigo sobre el tema a fin de aprender mas sobre la aplicacion de este metodo en el aula, no solo a nivel primaria, sino tambien preescolar, ya que en lo personal considero es la edad idonea para sentar bases solidas y distintas que nos den una sociedad mejor en todos los aspectos sociales, sobre todo desarrollan en el niño el hambre por la lectura y la auto-investigacion.

  3. Es un análisis a fondo el que haces sobre el docente, pues es cierto que de manera empírica enseñamos a los alumnos, lo cual no deja ver en qué sustentamos nuestra práctica educativa y por lo tanto el aprendizaje significativo no se dá. Te agradezco que a través de este artículo haya hecho un autoanálisis de mi trabajo en el aula. Doris

  4. El docente debe tener compromiso con el y la sociedad, transformando la práctica rutinaria, a través de bases Teórico-Científicas, Psicologicas, Afectivas, Cognitivas y Sociales

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